Salud universal y turismo sanitario

A Mónica García le sobra sectarismo y postureo.
Nuestra ministra saca pecho por el decreto de la sanidad universal, presentado como novedoso cuando los servicios asistenciales sanitarios son universales aquí desde los tiempos del León de Fuengirola. Cierto que con Lluch, Romay, García Vargas o Ana Pastor se perfeccionó la legislación en atención a conformar un sistema de salud público moderno y gratuito.

Mónica García ministra de Sanidad
Mónica García ministra de Sanidad

Aquí se nos ha llenado mucho la boca diciendo que tenemos la mejor Sanidad del mundo. Durante la pandemia se vio que no era verdad. No se puede considerar la mejor sanidad la que tiene unas listas de espera como la nuestra, amén de otras disfunciones no menores.

Y si contamos con una buena Sanidad, no es porque sea ministra Mónica García, a quien le sobra sectarismo y el postureo con el que esta semana nos ha vendido que a partir de ahora nuestra Sanidad va a ser universal, como si antes no lo fuera. Lo ha sido siempre. Incluso a los ilegales indocumentados se atendía, al margen de que tuvieran una residencia acreditable. La novedad está en el requisito de exigir una declaración responsable, o sea, una simple manifestación del solicitante asegurando que vive en España y carece de cobertura sanitaria en otro país.

Tal y como ha sido aireado, servirá para consolidarnos como el país de referencia en turismo sanitario gratuito. Dado que no resulta necesario hacer comprobación en el acto, sino meses después, puede abrirse por ahí un coladero difícil de tapar. Quien hace la declaración puede decir que reside en España cuando en realidad está solo de visita, justo para beneficiarse de la ventana de gratuidad que se le abre. Luego no sabemos si vamos a tener por fin la mejor Sanidad pública del mundo tal y como se predica, pero sí que somos candidatos a liderar un turismo de salud gratis total.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *