PRINCIPAL

Propaganda que ya no cuela

El fraude de ley con los decretos, la acampada y la huelga general no borran el hecho de que Pedro Sánchez ha sido el presidente de la democracia que menos vivienda de protección oficial ha construido

Pedro Sánchez arropa a Miguel Ángel Gallardo en un acto del PSOE en Mérida
Pedro Sánchez en un acto del PSOE en Mérida

Queda aún mucha precampaña, amén de toda la campaña, pero el sondeo que hoy publicamos pone de manifiesto que las posiciones de los partidos no se ven muy afectadas por el debate de la vivienda que la izquierda pretende imponer como «tema único». De manera que el bloque PP-Vox se mantiene compacto por encima de los 200 escaños, mientras que Sánchez hace equilibrios para no bajar de 100, Sumar se la pega y Junts no sólo resiste, sino que mejora, al no pasarle factura su «no» a Sánchez. Más bien al contrario. Claro que, con relación a la estimación de resultado del partido de Puigdemont, juegan a su favor diferentes variables.

Primero, la negativa reiterada de Orriols a presentar su Aliança Catalana a los comicios generales. En segundo lugar, el viento de cola insuflado por la resolución del TC eximiendo de la malversación a los golpistas del «proçés». Dado que habrá evaluaciones semanales, e incluso diarias cuando se acerque la cita electoral, tiempo tendremos de comprobar si hay estabilidad en esa tendencia indepe o se trata de un espejismo.

El personaje Puigdemont parece del todo amortizado, pese a que cabe suponer que su vuelta tendrá un cierto efecto positivo para el mismo y para su formación, sobre todo si el 29N no tiene rival en el independentismo conservador, como parece. Los votantes separatistas suelen ser muy fieles, y podrían darse trasvases a otras opciones dentro del espectro separata, pero en menor medida a partidos como PP o PSOE. A Sánchez ni muerto, es el mensaje que ayer mandó Turull. «No ha cumplido ninguno de sus compromisos y hemos salido escarmentados».

Lo que no quiere decir que vayan a plantearse un hipotético voto favorable a la investidura de Feijóo, de producirse. Míriam Nogueras se ha consolidado en Madrid como una portavoz rocosa, más cercana a la derecha que al socialismo. Si Nogueras logra el resultado que le auguran los sondeos, tendrá opción a entrar en la carrera por el recambio del prófugo, cuando llegue. De momento a Junts no le pasa factura su «no» a los decretos Maricarmen. Lo que más bien pasa factura es el «sí» a Sánchez, pese a la presunta influencia del imperio mediático que hace la ola al timonel. Ayer hubo oportunidad de comprobarlo otra vez, con lluvia de elogios a Pumpido por salvar la ley de amnistía de su jefe político. A Pumpido, fiel a su máxima de «mancharse con el polvo del camino», ya no le cabe un lamparón más en la toga, y eso que aún le quedan casos en los que habrá de seguir prestando grandes servicios al Uno. Empeñado en ejercer de cabeza del Tribunal Supremo, sin competencias para ello, ayer se presentó una querella contra Candido y los magistrados izquierdistas del alto tribunal por presunta prevaricación, ya veremos con qué recorrido. La malversación de los golpistas no fue un invento del TS, como intentan establecer las izquierdas. Fue el Gobierno quien no quiso indultar la malversación, dejando esa puerta abierta a que se pudiera imputar tal delito a los huidos que metieron la mano en la caja usando fondos públicos para una actividad política que, en todo caso, deberían haber costeado ellos de su bolsillo, nunca con dinero presupuestado para otros menesteres.

La vivienda es un grandísimo problema en España, cierto. Empero no parece un argumento con el que Sánchez vaya a pescar en otros caladeros. La percepción de que estamos ante una gran operación de agitación está bien extendida. El fraude de ley con los decretos Maricarmen, la acampada «agitprop» y la huelga general del 11, no borran el hecho de que Pedro Sánchez ha sido el presidente de la democracia que menos vivienda de protección oficial ha construido. Y sí el que más contratos de suelo ha otorgado a denominados fondos buitre. Principalmente a BlackStone, el mayor y más grande de la «carroña» inmobiliaria, como les gusta decir a ellos. Ahora le acaba de dar la gestión de la vivienda pública de la Sareb, el banco malo. 52 millones para vender o alquilar 40 mil viviendas. Sánchez se caracteriza por hacer lo contrario de lo que dice. Y ya no cuela.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *