Las más que saludables rutinas de León XIV
El doctor Manuel de la Peña augura a León XIV un Papado largo y una vida prolongada

La visita del Papa ha dejado mensajes para todas las personas y un anecdotario inmenso. También en el ámbito de la salud. Me lo contaba el doctor Manuel de la Peña, autor de la «Guía para Vivir Sanos 120 Años», entre los afortunados de estar presente en una de sus numerosas audiencias privadas. De la Peña le entregó un ejemplar de su afamado libro y auguró a León XIV un Papado largo y una vida prolongada, poniéndole el ejemplo de Sor Rosario Soto, española de 112 años, y del cardenal Acerbi, que ha superado los 100.
Con 70 años, dice nuestro cardiólogo que tiene su Santidad el mismo denominador común de los centenarios de las denominadas «zonas azules», por ser de costumbres sanas, disciplinado, metódico, con gran fuerza de voluntad y hacer ejercicio físico cada día. Le contó que cuando era misionero caminaba hasta ocho horas seguidas, que le gusta jugar al tenis, que fue jugador de fútbol y de rugby, y que ahora suele caminar a diario por los jardines vaticanos. También que le encanta cantar en misa y la música «alarga la vida», amén de la meditación. En su muñeca lleva un Apple Watch para estar informado de sus constantes vitales. Y hace una dieta equilibrada. Por supuesto no fuma ni bebe.
Dice De la Peña que como buen matemático, hace gala de una memoria prodigiosa que raya lo «superdotado». A todos nos ha impresionado sobremanera la gran capacidad del Papa Prevost a la hora de cumplir con una agenda extenuante. Lo demostró pronunciando varios discursos al día, subiendo y bajando escaleras sin ninguna ayuda, recorriendo las calles en su papamóvil, de pie y saludando sin parar, cogiendo a bebés recién nacidos en sus brazos, y cambiando continuamente de escenario y de público, lo que puso a prueba su alta capacidad de resistencia a itinerarios maratonianos.