El petróleo condicionó a Trump

El presidente americano no podía hacer otra cosa porque las reservas mundiales de petróleo se estaban agotando a un ritmo más que preocupante

Donald Trump en el Foro de Davos
Donald Trump en el Foro de Davos

Muchos critican el acuerdo de Trump con Irán, pues no se ven las ventajas. Es volver a la situación prebélica, sin reconocer que se ha tratado de un conflicto equivocado. El régimen de los ayatolás sigue, se levantan las sanciones a Teherán, que recibirá fondos para reparar daños a cambio de liberar el tráfico por el Estrecho de Ormuz. Pero Trump no podía hacer otra cosa, porque las reservas mundiales de petróleo se estaban agotando a un ritmo más que preocupante. La crisis energética no se va a resolver de manera inmediata, de hecho. Dice el presidente americano que EE UU podía aguantar porque no tenía problema con el petróleo, al ser independiente. No es del todo cierto. Recuerda Art Berman que la producción USA es fundamentalmente de esquisto ligero y dulce (de baja densidad y poco azufre), cuando su infraestructura de refinerías procesa crudo pesado y ácido, por lo que debe importar petróleo espeso de Canadá, México, Venezuela, Arabia Saudita y otros países para abastecer sus refinerías preexistentes, mientras exporta su petróleo ligero a Asia y Europa. La economía estadounidense depende en gran medida del diésel, que se produce mejor a partir de crudo pesado. Tras la captura de Maduro, la importación de petróleo pesado venezolano se triplicó, solventando parte del problema. Solo que ese petróleo del Orinoco es “extrapesado” (alquitrán con azufre, metales y asfaltenos). Aquí entra Irán en la ecuación, pues su crudo ultraligero es necesario para disolver los lodos espesos venezolanos, imposibles de comercializar por sí solos. Por eso EE. UU no es independiente en petróleo, pese a afirmarlo Trump, y era vulnerable al bloqueo de Ormuz.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *