Demasiado mercurio en los análisis de metales
Puede dañar el cerebro, el sistema nervioso e interfiere la actividad enzimática
La contaminación por metales es de las más peligrosas, y también de las más desconocidas. En un laboratorio especializado dicen que es extraño encontrar a personas que no den positivo en metales, siendo muy frecuentes los de mercurio, un veneno mortal, acumulativo, que puede dañar el cerebro, el sistema nervioso e interfiere la actividad enzimática.

En analíticas de cabello, muchas personas tienen exceso de mercurio. Hasta en un reciente análisis realizado a las cigüeñas se detectó una alta concentración de este metal en sus plumas, lo que sugiere una conexión con el uso histórico de productos agrícolas. La agricultura ha utilizado pesticidas mercurizados en cantidades ingentes. El problema es que incluso en bajas concentraciones, afectan a la salud.
La OCU acaba de publicar un estudio sobre la contaminación por mercurio en determinado tipo de peces, identificando cuatro especies: el atún rojo, el pez espada o emperador, el tiburón (que se vende a menudo como cazón, marrajo o tintorera), y el lucio.
El atún rojo es el que más preocupa, por ser el rey, con el salmón, en restaurantes japoneses. Como puede vivir más de 30 años y superar los 400 kilos, se multiplican los riesgos de acumulación. El atún claro en lata, sin embargo, según la OCU, al proceder de especies más pequeñas de ciclo corto, tiene niveles menores.
La recomendación no puede ser dejar de comer pescado, sino limitar las especies problemáticas priorizando las seguras. En adultos sanos, sugiere no pasar de una ración semanal de las primeras. En embarazadas, mujeres en periodo de lactancia y menores de 10 años, evitarlas. Alternativas: sardina, boquerón, caballa, jurel y chicharro dentro de los azules, y merluza, lenguado, gallo y bacalao entre los blancos. Y mejor que moluscos grandes, pequeños mejillones, almejas, gambas y langostinos.