La falla que atenaza España
Localizada entre Marruecos y el Mar de Alborán, crece sin parar y supone un riesgo real de terremotos y tsunami

Complicado verano de inquietante sucesión de terremotos de magnitud 7 con graves consecuencias, culminado por los desprendimientos de Nepal, de caracterización distinta, pero bajo el mismo parámetro de desastre natural. La inquietud recorrió también España en la provincia de Granada, tras una preocupante acumulación de temblores. Por fortuna todo ha quedado en incidencia, al menos por el momento. Ha sido uno de los muchos episodios telúricos que padece esta zona de España. El más dañino fue en Adra, con consecuencias en el paisaje urbano que aún no han sido restablecidas.
Y es que se trata de un área geográfica particularmente expuesta. Los movimientos sísmicos son frecuentes en el norte de Marruecos, pero también en el Sur de España, especialmente en la costa mediterránea, afectando con cierta frecuencia a las provincias de Murcia, Almería, Granada y Málaga, así como a la ciudad autónoma de Melilla.
En 2004 se sintió un terremoto por deslizamiento en Alhucemas, de magnitud 6.3 en la escala de Mercali, utilizada entonces para calibrar este tipo de siniestros. Murieron más de 600 personas, hubo casi mil heridos y 15 mil familias quedaron sin hogar. Pero en 1960 la tierra había sacudido con más dureza la localidad costera de Agadir. Pese a tener una moderada magnitud de 5,8 en la escala del momento, sus consecuencias fueron enormes como consecuencia de la mala calidad de las construcciones, según las crónicas, dejando un balance de 15 mil muertos, 12 mil heridos y 35 mil afectados.
Debido a su situación geográfica, entre las placas tectónicas africana y euroasiática, el vecino país está expuesto a este tipo de contingencias con cierta frecuencia. En 2024 afectó al sureste de Marrakech, región en la que los movimientos telúricos son menos frecuentes que en el norte, cerca del borde de las fallas, donde los movimientos del suelo son bastante conocidos por sus habitantes. Esa zona norteña también se ve afectada por las contingencias de la falla marina de Averroes, en el Mar de Alborán, que tendría capacidad, según diferentes estudios, entre ellos uno del español CSIC, de generar un tsunami costero. Se trata de una falla que se desplaza unos 4 milímetros hacia al norte cada año y empuja al Mar de Alborán, según el CSIC. Parece que hay muchas fallas por esta zona, aunque se cree que sólo la Averroes es capaz de generar tsunamis.
Tras analizar su actividad en los últimos 124.000 años, los expertos del CSIC y del Instituto de Ciencias del Mar llegaron a la conclusión de que este sistema subacuático crece sin parar y amenaza la costa de
Andalucía, Melilla y la zona del Rif en el norte de Marruecos, generando un riesgo de tsunami por maremoto de magnitud 7, con olas de seis metros que tardarían en llegar a la costa treinta minutos. El riesgo parece real y se podría producir cualquier día, provocando una crisis económica y medioambiental sin precedentes en la costa.