Asiática: La avispa Teminator
Capaces de decapitar abejas y acabar con colmenas enteras, representan una grave amenaza para las poblaciones polinizadoras

Llega el verano y, si no teníamos bastante con el mosquito tigre, los chinches de cama, las arañas de campo, las hormigas del azúcar, las pesadas moscas de la fruta o las temibles garrapatas, ya están también aquí los avispones asiáticos (vespa velutina) que pueden formar grandes colonias y defienden sus nidos agresivamente, lo que las convierte en las avispas más peligrosas del planeta. Sus mandíbulas les permiten decapitar abejas, lo que representa una grave amenaza para las poblaciones de polinizadores. Grave asunto, no solo por esta tarea esencial de polinización de cultivos, sino porque sus víctimas reciclan además el estiércol, las hojas, los cadáveres, mantienen el suelo orgánicamente saludable, controlan plagas y son el alimento esencial de aves, peces, ranas, pequeños mamíferos y hasta de los humanos en algunas regiones. Debido al empleo de pesticidas, fertilizantes, tóxicos y químicos, la población mundial de abejas e insectos ha disminuido un 75 por ciento en 50 años. La avispa asiática, terminator a más no poder, está aquí para acabar la faena.
Este insecto depredador se distingue por su color oscuro, con una fina línea amarilla en el abdomen y las patas. No representa un peligro superior para los humanos. Su picadura nos mete más veneno, pero el efecto se puede contrarrestar con las medidas usuales, salvo en los casos de alergia, de mayor gravedad. El problema principal es que son extremadamente letales para las abejas y para el ecosistema en general, al ser capaces de acabar con colmenas enteras.
Por desgracia, ya están arraigadas en España, principalmente en la mitad norte, y su expansión avanza. Los territorios más afectados son Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra, La Rioja y el norte de Aragón. En Cataluña se expande por la provincia de Barcelona y áreas de Gerona y Tarragona. Pero ha llegado también a áreas de ambas Castillas y puntos de Extremadura. Últimamente han sido localizadas en Canarias y áreas de Andalucía, como Málaga.
Combatir a este bicho no es fácil. Odian los aromas intensos y ácidos que interfieren con su sentido del olfato, desorientándolos. Los olores más eficaces incluyen la menta, la lavanda, el eucalipto, el vinagre y la combinación de limón con clavos de olor.
Sus meses de mayor actividad son de verano a octubre, siendo capaces de liquidar frutales enteros, colmenas y en la fase de recogida de la vid, cosechas casi al completo de uvas. Con nidos exuberantes que pueden albergar entre 1.200 y 1.800 avispas, incluyendo reinas y obreras, tienen una esperanza de vida de 30 a 50 días. Pero que a nadie se le ocurra la barbaridad de intentar eliminarlos a las bravas. Para eso están los servicios de emergencia y las empresas autorizadas en el control de plagas, que los neutralizan al anochecer o al amanecer, cuando toda la colonia está dentro del nido y las avispas inactivas.