Vigilada, perseguida y acosada
La UCO va a respaldar con su investigación el trabajo de la juez cercada por la trama de las «cloacas»
Mientras Pedro Sánchez se volvía a reír ayer de todos nosotros al anunciar que ha comenzado a elaborar los presupuestos del 27, su hermano aguantaba en el banquillo la intervención del coronel Balas que, en la vista oral de Badajoz, apuntaba directamente a una autoridad de «nivel superior con capacidad política» como principal responsable de la preasignación de su puesto en la Diputación de Provincial. Esa autoridad sería presuntamente el ex presidente del Ente administrativo, Miguel Ángel Gallardo, candidato fracasado del PSOE a la Junta de Extremadura. Se supone que Gallardo no actuaba por inspiración propia, sino como consecuencia de los intereses expresados desde las plantas más altas de Ferraz, ocupadas en aquel entonces por Pedro Sánchez. Sólo que no hay un solo indicio que demuestre la conexión pedrista, mientras que sí existen mensajes que podrían inculpar a Gallardo. Asunto que deberá resolver el tribunal una vez que concluya el juicio. También habrá que ver qué ocurre con los datos colaterales conocidos estos días a cuenta de esta investigación, desarrollada con gran diligencia por la juez Beatriz Biedma.
Datos cuyo nivel de gravedad es superior al del «caso hermanísimo». Grave porque, según relató primero el exfiscal Salvador Viada, la juez Biedma fue vigilada, perseguida y acosada durante meses por una trama que buscaba sus debilidades y hacía preguntas sobre su vida privada y la de sus hijas. Se añadió después en Antena 3 que la «trama Leire» seguía todos sus movimientos, desde los trayectos al colegio de las niñas hasta sus hobbies y amistades. Hablaron con los vecinos para averiguar con quién se reunía y qué información podrían conseguir sobre ella. Los cloaqueros habrían hecho uso de la Inteligencia Artificial para generar fotos falsas atribuyéndole un amante. Idearon ponerle una denuncia falsa y hasta fue objeto en ese tiempo de 7 requerimientos de Hacienda en un solo año. Todo desde que empezó a investigar al hermano de Sánchez, por supuesto.
Parece bastante acreditado que el «caso Begoña» fue el desencadenante de la trama que llevó al «caso Fontanera», y de ahí a este pantanal de Badajoz contra la juez del hemanísimo. Crean una cloaca para acabar con los magistrados Peniado y Biedma, y acaban embarrados en una nueva ciénaga cuya gravedad parece mayor aún que la que pretendían tapar, lo que no han conseguido a la vista que David Azagra está en el banquillo y Begoña Gómez en su antesala. La UCO se está encargando de aportar el material probatorio para drenar este nuevo lodazal. La UCO de Balas aportó ayer las pruebas del borrado de los mails agregando un mensaje en el que se aludía al «hermanísimo» antes de la adjudicación de la plaza. La UCO ha revelado, en otro ámbito, el contenido de una reunión en la que el DAO de la Guardia Civil ordenaba «no ser proactivos» y «ponerse de perfil» en todos los casos que afectaban a la familia del presidente del Gobierno. Y la UCO va a respaldar con su investigación el trabajo de la juez perseguida por la trama cloaquera.
De no producirse incidencias, David «Azagra» Sánchez declarará hoy, tras Miguel Ángel Gallardo. Este juicio será corto, comparado con otros, y parece que está más expuesto a una pena severa el expresidente de la Diputación que el hermano. Al fin y al cabo, quienes tomaron la decisión de contratarle fueron los altos cargos que firmaron el nombramiento.
Salvo que se demuestre que manipuló o falsificó pruebas, el creador de la Danza de las Chirimoyas se limitó a ocupar la plaza que los otros diez acusados le dieron. De ahí tanto funcionario declarando que todo fue muy legal. Y muy normal.