Si vuelve la guerra, acabará afectando a la sanidad
El precio del helio se ha duplicado, como consecuencia de los problemas de Irán y Qatar
Si el conflicto de Ormuz no se resuelve definitivamente, sus consecuencias en el ámbito de la Sanidad global no tardarán. De una parte, porque los insumos petroquímicos que se utilizan para los medicamentos genéricos se están ya viendo afectados al complicarse la ruta a través de Emiratos hacia China e India, principales fabricantes mundiales.

De otra, como consecuencia de la escasez de helio, un gas que se obtiene a partir del gas natural, y que es esencial para hospitales, en particular para las resonancias magnéticas. El precio del helio se ha duplicado, como consecuencia de los problemas de Irán y Qatar en el yacimiento conjunto que ambos explotan en Pars Sur, bombardeado el lunes por Israel.
Prueba de esta inestabilidad ha sido el movimiento de Trump asumiendo en una orden ejecutiva la tesis de que la dependencia exterior de EE UU en medicamentos innovadores, principios activos e insumos estratégicos, representa una vulnerabilidad para el país. El 53% de los fármacos con protección de patente distribuidos en el mercado estadounidense se fabrica fuera de sus fronteras.
Sólo el 15 se produce íntegramente dentro del país. Los genéricos y los biosimilares quedan fuera del nuevo régimen arancelario, por las dificultades de producirlos en EE UU. En un año se verá si se extiende también a estos productos la política adoptada por Trump ahora para los de patentes.
La orden identifica a las compañías que ya han suscrito acuerdos específicos con la Administración estadounidense, entre ellas Amgen, AstraZeneca, Bristol Myers, Boehringer, Serono, Genetech, Ingelheim, Lilly, Gilead, Merck, Novartis, Novo Nordisk y Sanofi. Medios americanos subrayan que el alcance del nuevo régimen dependerá no solo del país de origen o del tipo de medicamento, sino del grado de alineamiento de cada empresa con la estrategia de Washington.